No he sido nunca muy propenso a evangelizar desde mi blog sobre las maravillosas oportunidades que ofrece el formato blog. Prefiero dejar esa función a otros bloggers veteranos y que han estudiado más detenidamente este fenómeno.

Pero hoy me he levantado con el pie izquierdo o será que el 5-0 que nos metió el Barça me ha afectado a la moral, pero comienzo a tener dudas sobre cuanto le queda de vida al blog tal y como lo conocemos ahora.

Es desolador comprobar como cada día es más difícil encontrar algo nuevo en la red de blogs. Se ha saturado tanto el mercado de blogs temáticos que es odioso visitar más de tres o cuatro de ellos porque todos publican las mismas noticias.
Si prefieres los blogs personales pues mucho peor, la gente se cansa muy pronto de este rollo, prefiere hacer microblogging en otras herramientas como twitter o Facebook, y lo entiendo.

Escribir un blog supone siempre una parte de sacrificio personal, y si hay otras herramientas que te ayudan a “matar el gusanillo” sin tener que preocuparte de hostings y dominios, pues es lógico que las adoptes y acabes abandonando tu blog.

Si, ya sé lo que me vas a decir, que tú justo acabas de empezar con tu blog y que tienes muchos proyectos en mente para desarrollar dentro de tu propio medio de comunicación. Pero no por ello estoy equivocado, créeme.
El mes que viene (o el otro, nunca me acuerdo) haré 6 años escribiendo a diario en mi blog. Son muchos años para la vida media de un blog en España. Que si he pensado en abandonar el proyecto alguna vez en estos seis años? Pues claro, sobre todo cuando tuve tantos problemas de hosting y cuando perdí 500 posts en una traumática migración.

Pero lo mío es difícil de explicar. Todo el que me conoce sabe que me encanta contar historietas y anécdotas que he vivido. Si no tuviera el blog sería como quedarme mudo, me faltaría esta especie de tarima desde donde cuento a todo el que lo quiera escuchar, alguna curiosidad, chorradas la mayor parte de las veces.

Si, mi cuenta de twitter es perfecto para eso, pero para alguien que habla hasta por los codos, como es mi caso, esos 140 caracteres son la mayor tortura a la que te puedes someter. Sintetizar tanto cuando tienes verborrea es a veces más duro que publicar un post.

Por eso te digo que no tengo claro cuanto durará el formato blog. Entre los que prefieren socializar en Facebook, los que eligen Twitter como formato de comunicación personal y los que acaban dejando el blog por aburrimiento… Aquí vamos a quedar 4 gatos y la mitad hablando a diario de lo mismo.