Llevo usando cepillos de dientes eléctricos desde hace al menos 10 años. Comencé a usarlos por consejo de mi dentista (al tener un cabezal más pequeño que los cepillos habituales me podía cepillar mejor algunas zonas de difícil acceso) y por mis manos han pasado al menos 6-7 modelos diferentes.

Los primeros modelos tenían un fallo en común: su batería duraba muy poco y la potencia de cepillado dejaba mucho que desear. Poco a poco se fueron mejorando en ese aspecto y de hecho llevo usando un Braun Oral-B a pilas desde hace 2 años y me va perfecto. Las pilas aguantan una barbaridad y la potencia se mantiene desde el primer al último día.

Pues bien, parece que los expertos de Braun no se quedaron satisfechos y han sacado al mercado un nuevo modelo, el Braun Oral-B Professional Care 500, y tengo que decir que es el mejor cepillo eléctrico que he probado hasta el día de hoy.

Ventajas

  • Tiene una potencia brutal, te limpia el sarro y las encías casi con la misma intensidad que lo haría un dentista en la consulta. Además, lleva sensor de presión, por lo que reduce la velocidad si ejerces mucha fuerza contra la dentadura.
  • Los cabezales intercambiables permite compartir cepillo entre toda la familia, cada uno tiene su cabezal identificado con un anillo de color.
  • Lleva un temporizador de 2 minutos para que te cepilles el tiempo estipulado por los dentistas, un buen truco para saber cuando has acabado de cepillarte.
  • No gasta pilas porque utiliza una base de recarga que funciona con la corriente eléctrica, aunque tampoco necesitas cargarlo a diario. En mis pruebas me ha aguantado unos 5 días con 2 cepillados diarios.

Desventajas

  • Es tan potente que no se lo recomiendo a gente con encías y dientes muy sensibles ni a niños pequeños. Si, tiene una tecnología 3D muy interesante, con rotadores en varios sentidos, pero su sensor de presión no es suficiente si se trata de niños pequeños. El temporizador ayuda mucho en este sentido, para que no se pasen demasiado tiempo jugando con el cepillo.
  • El diseño es más alargado que el Oral-B tradicional a pilas, lo que hace que la ergonomía se resienta un poco. Tiene un grave fallo de diseño con el botón de encendido. Al ser tan largo acabas haciendo fuerza en la zona donde está el botón, así que no era extraño que apagara sin querer el cepillo varias veces durante el cepillado.
  • La base debería tener un habitáculo para depositar los cabezales intercambiables, es un cepillo pensado para compartir por toda la familia, pero donde se supone que dejamos los cabezales? Y un sistema de esterilización de cabezales?
  • Es muy ruidoso, algo que puede molestar en casa a ciertas horas de la noche o por la mañana temprano.

El kit que nos suministró Braun incluye 10 cabezales para que lo prueben amigos y familiares. Entre los que ha aceptado probar el cepillo hay todo tipo de opiniones. Para unos es fantástico (son los que nunca han usado un cepillo eléctrico) y para los que ya saben lo que es cepillarse con un Oral-B es más de lo mismo.

En casa todo usamos cepillos eléctricos y en general la sensación es de que tiene mucha potencia, que limpia más y hace sangrar menos las encías.

Nota: 8,5/10

Conclusión: Recomendado para todo el que busca un buen cepillado cada mañana.

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