Afeitarse a diario es para muchos una obligación y para otros un placer. Yo me lo tomo con mucha filosofía y hago como los japoneses que dedican tanto esmero en realizar las tareas diarias rutinarias. Cuando te toca hacer algo a diario te lo puedes tomar como una carga y lo acabas haciendo de mala gana (y luego así salen los resultados), o bien te lo puedes tomar con todo el interés del mundo y esforzarte en dejarlo perfecto (eso ya es menos frecuente, verdad?).
Con el afeitado sucede lo mismo, muchos nos lo tomamos como un castigo divino y realizamos un afeitado rápido, sin prestar atención a dejarnos la piel bien rasurada ni cuidar la piel al finalizar. Pero no te imaginas cómo cambia la cosa cuando dedicas un poco de tiempo a encontrar la mejor combinación para dejar tu piel a diario en perfecto estado de revista. Así que te invito a que entres en el club de los amantes del afeitado húmedo y descubras algunos consejos que te permitirán lucir un mentón con menos pelos que el chocho de una barbie.

Lo primero es elegir entre maquinilla eléctrica o cuchilla. Ésto va por gustos, antes si era cierto que nunca se conseguía el mismo rasurado con una eléctrica, pero hoy en día los cabezales basculantes han mejorado mucho la experiencia. En mi caso no utilicé mucho las maquinillas eléctricas porque me dañaban mucho la piel, era una experiencia muy abrasiva e incómoda, se enconaban muchos vellos y al final acababa siempre recurriendo a un repaso final con la cuchilla.
Mi consejo siempre es utilizar cuchilla manual, primero por el acabado y segundo por la función de peeling que a la larga nos ayuda a los hombres a lucir un cutis estupendo cuando llegamos a la edad de jubilación. Hoy en día hay tantas cuchillas donde elegir que el que no encuentre la suya es porque no le ha dedicado ni 5min a sondear lo que hay en el mercado.

Actualmente utilizo las cuchillas “El Fidel” de RazWar, que llevan 5 hojas y una banda hidratante que facilita mucho el afeitado. Es una gran compra para los que más uso le damos a la cuchilla, en mi caso extremo ya que cada vez que me afeito la barba también me afeito por completo la cabeza (y yo salí cabezón). La ventaja de las 5 hojas es que con una pasada ya queda rasurado, no tienes que pasar una y otra vez, aumentando la posibilidad de que te cortes y abrasando la piel con tanto roce.
Truco: siempre viene bien usar un cepillo de dientes viejo para cepillar las cuchillas y dejarlas limpias de vellos. Aumentarás la vida útil de la cuchilla más del doble. 100% recomendado.

Lo segundo sería elegir entre jabón, espuma o gel. Siempre he sido muy fiel al gel, sobre todo por lo cómodo que era de aplicar y la gran hidratación que proporciona a la piel, pero hace poco descubrí las maravillas del jabón de afeitar. Son más naturales, la piel lo nota mucho. Además, sus componentes están pensados especialmente en tratar la piel para dejarla perfecta después del afeitado, mientras que la espuma y el gel se centran en facilitar el afeitado, por lo que luego siempre necesitas un aftershave que te deje la cara con un tacto suave (y no ese punto de cartón piedra que te deja la espuma).
Para el jabón natural recomiendo siempre una brocha de cerdas de pelo. Nada de cerdas sintéticas. El precio no es tan desorbitado y lo notas mucho en el uso diario, aguanta más afeitados y el tacto es más “natural” que unos pelos sintéticos. La mía es de cerdas de pelo de jabalí y el tacto es muy agradable, facilita incluso la aparición de espuma mientras te vas enjabonando.
Truco: antes de frotar el jabón con la brocha tienes que mojarla con agua tibia durante unos minutos. La puedes dejar en remojo en un vaso mientras vas sacando la cuchilla y el resto de utensilios. Cuando te vayas a enjabonar primero humedece bien la piel, ya sea la barba o la cabeza, eso facilita que la cuchilla trabaje y no irrite la piel.

Si quieres ahorrar tiempo te sugiero que te pases primero la maquinilla de pelar, al cero, sobre todo si hace muchos días que no te afeitas. El pelo de la cabeza no es tan duro como el de la barba, pero si mucho más abundante.
Truco: Si te quieres afeitar la cabeza por primera vez es casi obligatorio pasarte primero la máquina de rapar, luego ya sigues con el afeitado. Ese es mi caso, yo me paso la “moto” primero por la cabeza y por la barba, tardo sólo 2min y luego la cuchilla ya no tiene tanto trabajo. A continuación me humedezco la cabeza y la barba con la misma brocha con agua tibia y comienzo a enjabonarme por completo, que a mi hija le hace mucha gracia porque parezco Santa Claus con tanta espuma blanca.

No te voy a decir cómo tienes que pasarte la cuchilla porque eso ya es al gusto de cada uno. Yo tengo muchos remolinos en la barba y me nacen los vellos cada uno en una dirección, así que contraviniendo todas normas me afeito a contrapelo, así me dejo bien rasurada la cara. Pero ya te he dicho que la cabeza también me la afeito, así que al menos en mi caso no hago distinción alguna. Comienzo por las patillas y me hago una loncha desde la cabeza hasta el cuello, rrrrraaaaassssss! Así, del tirón. Si te pones a dividir barba y cabeza se te echa el tiempo encima y total, no hay tanta diferencia.
Truco: procura tener cerca siempre un poco de mineral de alumbre, son unas barritas de color blanquecino, ideal para detener la sangre si te cortas. Lo frotas en el corte y es casi instantáneo. Yo incluso me lo froto un poco por la piel al acabar el afeitado a modo de aftershave porque sus propiedades son fantásticas, te sirve de desodorante, para detener hemorragias leves, para mantener la piel limpia… Y todo natural.
Es importante que mantengas siempre hidratada la piel mientras te afeitas, si después de la primera pasada ya no te queda jabón, usa un poco de agua, la cuchilla irá mucho mejor y la piel no se irritará tanto.

Y al finalizar el afeitado tenemos que prestar atención a la hidratación. Es importante dejar la cara y la barba bien lubricadas con algún aftershave (no, no vale que te eches un poco de la botella de 2L de Baron Dandy que tienes de tu abuelo). La cabeza es diferente, necesita algo más contundente que un aftershave, así que yo utilizo un poco (no mucho) de leche hidratante, te deja el cuero cabelludo perfecto, brillante, con aspecto de limpio y aseado (de eso se trata, no?).

Si, ya sé lo que estarás pensando a estas alturas es que un afeitado así dura una hora. Tal vez la primera vez si, luego es como todo, vas cogiendo práctica y lo acabas en 10min de reloj. Acabo de afeitarme y es lo que marcaba mi reloj y no me he saltado ningún paso, lo juro.

Pero ya no importa tanto lo que dure el afeitado, es un tiempo de cuidado personal que muchos no nos hemos dedicado nunca y mira, siempre viene bien mirarse al espejo con detenimiento cada mañana. Ves como crece la papada, cómo aparecen arrugas en el contorno de los ojos, la barba que cada día es más espesa… Y ya si te miras la cabeza descubres que no tardarás mucho en decidir que llegó el momento de raparte y dejar atrás tu flequillo (ains, qué tiempos aquellos).

La suerte hoy en día la tenemos con que ya no está mal mirado ver a un hombre con la cabeza afeitada. En algunos ambientes es casi una marca (no te digo nada con lo que he visto este finde en Sitges y la de gays “osos” con su cabeza afeitada que daba gusto verla, la calva digo, no al oso). Y siendo sinceros, prefiero a un tío con la cabeza rapada o afeitada que no uno que sigue creyendo que algún día funcionarán los potingues que se echa en el pelo para detener la caída.

Por una vez sé valiente, compra una “moto” y pásate la máquina. Quítate esos complejos de calvito y conviértete en un Calvo, con toda la dignidad del mundo, sin miedo al qué dirán. Seguro que hasta tu mujer agradece que te rapes y no que sigas perdiendo cada día 10min intentando disimular la alopecia peinándote los cuatro pelánganos que te quedan.

Espero que pruebes estos consejos y me digas qué tal te fueron, yo habría agradecido muchos de ellos. Por desgracia no tuve a nadie cerca cuando me llegó el momento de aprender a afeitarme, mi padre ya hacía unos años que había fallecido y tuve que aprender a base de ensayo y error. Por el camino casi pierdo una oreja, así que poca broma 😛