Vamos a intentar centrarnos de nuevo en encontrar a quien de verdad haya logrado acumular méritos que le hagan merecedor del galardón de Gilipollas de la Semana. Quizás hemos abusado de la clase política, la cual tiene por naturaleza el gen gilipolla muy marcado, así que en este nuevo curso buscaremos gilipollas que cumplan con el requisito indispensable de que hayan dicho o hayan hecho algo propio y exclusivo de un gilipollas.

Esta semana vamos a entregar el premio de El Gilipollas de la Semana a Kyle Dubois, un estudiante de 18 años y que un día en clase decidió ponerse una pinza en cada pezón, unidas con un cable hasta un enchufe, luego pidió a un compañero que lo enchufara para ver qué se sentía.

Lo has adivinado, el pedazo de gilipollas sufrió una descarga brutal que le dejó en el suelo inconsciente, con daños cerebrales lever y parada cardiaca. No, este capullo no murió, se recuperó de las secuelas, pero aquí no acaba la cosa. Su familia ha decidido demandar al profesor y a la escuela por no haberle advertido de lo peligroso que es jugar con la electricidad!

Al final han logrado que el profesor renuncie a su plaza en el colegio, lo que todos deseamos es que logren explicar de la forma más práctica y empírica posible a su hijo que la electricidad mata, sobre todo a los gilipollas.