Somos millones los lectores los que hemos disfrutado con la historia que se cuenta en la novela “Los Pilares de la Tierra” de Ken Follet. En mi caso fue uno de los primeros libros “gordos” que leí siendo un chaval y el que logró meterme el gusanillo de la afición a la lectura que todavía conservo. Fueron 1.000 páginas fabulosas que nos engancharon a más de 15 millones de lectores de todo el mundo.

Tanto para nosotros los que ya hemos leído la novela como para los que todavía no han tenido el placer de saborear cada una de sus páginas, será un placer poder ver la serie de 8 capítulos que se estrena en Cuatro el próximo martes 14 de septiembre.

En mi caso cuento con la ventaja de que ya la he visto en versión original (no pude esperar) y por tanto os puedo hablar con conocimiento de causa. Os va a encantar! Por cierto, si necesitáis ayuda para saber quién es quien en la serie, qué relaciones hay entre cada personaje, os recomiendo la web oficial de la serie donde hay un mapa interactivo muy práctico para seguir la trama.

Leí la novela con sólo 13 años y me enseñó tanto de lo puta que es la vida y de que no te puedes fiar de nadie, que sinceramente casi podría decir que me sirvió de manual de instrucciones de lo que me iba a encontrar a lo largo de mi vida.

La serie no podía centrarse en cada uno de los personajes, sería entonces una serie de 10 temporadas por lo menos. Pero sinceramente, en 8 capítulos han sabido condensar lo más importante, quizás centrándose demasiado en la trama que se desarrolla en la corte, pero en definitiva es una maravillosa adaptación. Y sabes lo mejor? Ya están adaptando la segunda parte de la novela, Un Mundo sin Fín, así que estamos de enhorabuena.

El reparto está genial, hay personajes que encajan mejor o peor con el actor que lo representa, pero sin duda me quedo con el trabajo de Ian McShane representando el papel del obispo Waleran Bigod. Vaya voz tiene, qué intensidad interpretativa, cuanto deberían de aprender de actores como éste los cuatro pelagatos que tenemos en España y que se autodefinen como “actores”.

Lo que no tengo claro es si el doblaje le quitará muchos puntos a la serie. La voz del obispo es fundamental, al igual que la cuidada dicción del Prior Philip, el seseo dubitativo de Jack o la furia de Aliena. Como siempre tendremos la eterna duda de si es mejor o peor verlo en V.O.

Reconozco que después de esta serie me he animado a ver más en v.o.s.e. (versión original subtitulada en español). Por lo general los actores británicos (sobre todo) y anglosajones en general son los mejores en su trabajo. No sólo por su talento, sino por su dicción, su cuidada gesticulación, su dominio absoluto del lenguaje corporal… Aquí en cambio sale Maribel Verdú, enseña las tetas y zas, ya tiene un Goya a la mejor actriz.

Viendo series en v.o.s.e. te das cuenta de que uno de los problemas del cine español es que nuestros actores no saben vocalizar, se mueven como sacos de patatas y sobreactúan cuando el guión les exige realizar cualquier gesto ante la cámara.

En definitiva, si te has leído la novela te va a encantar la serie. Si estás leyéndola te recomiendo que grabes la serie y la veas una vez acabada. Si no la has leído pues tú eliges, o bien la ves y luego lees el libro o al revés. En todos los casos necesitarás acudir a la novela para conocer mejor cada personaje, y te aseguro que lo agradecerás porque están llenos de matices interesantísimos.