El que escribe un blog lo puede hacer por mil motivos diferentes, pero en general se trata de tener tu propio medio de comunicación. Unos se lo toman más en serio que otros, llegando incluso a tratarlo como algo semiprofesional, dedicándole horas de estudio al análisis de las estadísticas para encontrar el nicho de lectores fieles que les hagan crecer en popularidad e influencia.

Todo ésto (salvo la influencia) se puede medir muy facilmente con la mayoría de las herramientas gratuitas de las que disponemos (el bendito Google Analytics). Hay maneras de adulterar las cifras, sin duda, pero básicamente se trata de una fiable auditoría de quienes nos visitan, cuanto tiempo pasan en nuestro blog, desde donde conectan, si pulsaron sobre alguna publicidad, etc.

Y cómo lo hacen en el resto de medios de comunicación? Casualmente son otros medios ajenos a los blogs los que más ingresan en concepto de publicidad, por tanto deberían tener un sistema más fiable y preciso de llevar el control de sus lectores/espectadores/oyentes, cierto?

Pues no. Todos los medios de comunicación mienten en sus estadísticas, absolutamente todos. Y ya no digo en la forma en la que maquillan las audiencias cuando pierden oyentes o lectores. Me refiero a que de forma pactada entre todos los medios se aliñan las encuestas para engordar su capacidad de penetración en la audiencia.

Uno de los casos más chocante es la radio. En más de una ocasión he recibido una llamada de una empresa que hacía estudios de publicidad de radios. Las preguntas eran básicas: qué emisora suelo escuchar, con qué frecuencia, a qué hora las suelo escuchar, etc. Luego las emisoras cocinan las cifras y se atreven a decir, por ejemplo, que los 290.000 encuestados que eligieron la Cadena Ser como la que más escuchan son oyentes diarios, desde las 6 de la mañana hasta el programa de deportes de la media noche.

Quién dice que esos 290.ooo no escuchan la radio a ratos, de forma esporádica, sin prestar atención al contenido… En cambio las emisoras pregonan que tienen 290.ooo oyentes diarios, presentan estas cifras a las agencias de publicidad y juntas elaboran la tarifa publicitaria. Menuda panda de sinvergüenzas, aunque como siempre la culpa la tienen los anunciantes que no exigen sistemas más precisos, automáticos, fiscalizadores, tan exactos como los que ofrecemos los blogs.

Hablando de anunciantes, la crisis publicitaria en la radio se está llevando por delante a más de uno. Lo peor es que lo siguiente es que el nivel de los anunciantes baja a niveles insospechados. El último ejemplo lo tenemos en Onda Cero que está promocionando anillos mágicos que te hacen adelgazar, las famosas pulseras milagrosas, aparatos inútiles para dejar de roncar… No se dan cuenta que están cavando su propia tumba.

En cambio en la tv suelen ser injustas las estadísticas en la mayoría de las ocasiones. El mayor ejemplo lo tenemos en eventos como la final del mundial de fútbol. Las audiencias decían que 16 millones de espectadores vieron el partido en España. Eso significa que casi 30 millones de españoles no vieron el partido. En serio? Conoces a más de 5 personas que no vieran el partido aunque fuera un momento? Cómo miden las audiencias en una pantalla gigante en mitad de la Castellana? Y en lo bares donde cada domingo se reúne la parroquia para ver el partidito?

Eso si, las agencias de publicidad siguen controlando el mercado, ellas dicen qué medio tiene mayor repercusión, mayor capacidad de penetración, etc. Aunque luego tú le vayas con las cifras por escrito, como no las pueden aliñar a su gusto te dejan al margen. O les permites su juego o se llevan la pelota.

Por eso hace mucho que no ves publicidad en Soy Plastic. He dejado sólo un banner de Google Adsense para pagarme el hosting, nada más.

En cambio cada día caen en mis manos folletines y revistuchas repletas de publicidad que cobran a precio de oro y que falsifican las cifras a la hora de justificar los precios al cliente. Tienen un audiencia reducidísima, muy mal controlado el target al que alcanza su publicación… Y da igual. Te clavan 200€ por anuncio y logran llenar páginas y páginas con publicidad de carnicerías, talleres de coches, locutorios, etc.

Por suerte no me dedico profesionalmente a bloguear, de lo contrario estaría indignadísimo con esta competencia desleal entre medios, consentido por la administración y las agencias de publicidad (que son las que siempre trincan, vaya o no bien la cosa).