En los últimos 50 años se podría decir que cuando hablamos de tiempo libre viene asociada siempre la imagen de ese periodo sin responsabilidades laborales, a la práctica de deporte, desarrollar aficiones y hobbies. Incluso hoy en día se podría hablar de consumismo en lugar de tiempo libre.

El tiempo libre se gasta o se malgasta?

No hay españolito que en los 2 días del fin de semana o en un puente, se escape a una casa rural (si hay dinero suficiente) o al centro comercial a pasear viendo tiendas (deporte nacional los sábados por la tarde). Gastamos nuestro tiempo libre precisamente haciendo eso: gastando.
Cuantos de nosotros aprovecha realmente ese tiempo libre para mejorar en su vida?
Recuerda que ya en tiempos de los Griegos el disponer de tiempo libre era un auténtico honor reservado a la clase aristocrática. Ese tiempo libre, apartado de las obligaciones laborales, lo dedicaron a observar el entorno y documentar sus descubrimientos. Hoy en día ya nadie pierde la tarde sentado mirando cómo se comportan las palomas de la plaza. Pero en Grecia siempre había alguien que registraba sus pautas de comportamiento, con lo que consiguieron aumentar el patrimonio cultural para futuras generaciones.

Y qué hacemos nosotros con ese mismo tiempo libre? Lo gastamos consumiendo productos de todo tipo, ya sea comprando cosas que no necesitamos o pagando por ver un espectáculo.
Es curioso que cuando el número de herramientas ha alcanzado su máximo en la historia de la humanidad, es cuando menos partido le sacamos. La mayoría prefiere ser consumidor en su vida antes que productor de nuevas ideas, descubridor de nuevos conocimientos o comunicador del patrimonio cultural universal.
Te has planteado alguna vez hacer un recuento de cuanto tiempo libre tienes en una semana? Haz la prueba, anota las horas libres que tendrás a tu disposición cada día de la semana. Luego en otra lista añade todas las tareas pendientes de realizar y el tiempo aproximado que tardarás en hacerlas. Lo siguiente (si, has acertado) es ir colocando cada tarea en los huecos que te quedan durante la semana (yo lo llamo hacer tetris de tareas). En un momento tendrás todas las tareas programadas y verás el tiempo libre “real” que te quedará al final de la semana.

Lo importante realmente es mejorar la productividad de esas horas de asueto que tienes cada día. Quizás las podrías englobar en un mismo día de la semana (trasladando tareas de otros días más ocupados) y así conseguir bloques de tiempo libre de mayor duración (monopolizando el mando a distancia).

Yo lo he intentado varias veces pero al final de la semana la procrastinación hace de las suyas y las tareas pendientes se acumulan para semanas posteriores. Y lo peor es que por culpa de esas tareas no disfruto de todo mi tiempo libre porque no lo tengo ordenado, no tengo buscada una actividad atractiva para ocuparla en lugar de mi tiempo libre.

¿Tratarás de hacer más productivos tus minutos de tiempo libre?