Durante esta semana he visto blogs especializados en el iPad que recopilaron algunos docks o bases de apoyo para el iPad, que estaban hechas con más buena voluntad que acierto en el diseño. Traté de hacerme en casa las bases que he podido ver y la verdad, a cual más endeble, peligrosa para que el iPad acabe rodando por el suelo, hortera por los materiales empleados o simplemente que no cumplen su función.

Lo mejor que hay en esta vida es tener algún amigo o familiar que sea un manitas, que tenga buenas herramientas y tiempo libre para echarte una mano. Tengo la suerte de tener un suegro que fue quien le enseñó todo lo que sabe a MacGyver, así que en cuestión de un par horas de trabajo, se presentó en casa con este regalazo, el mejor dock para iPad que encontrarás en mucho tiempo:

Está hecho con un bloque de metacrilato y luego con ayuda de la fresadora le fue dando forma al canal donde entra el iPad y dejó pulidas las caras del rectángulo. Una obra de arte hecha en un rato y que no encontrarás en ninguna tienda (lo que para mi hace aumentar el doble su valor).

Aprovecharé una de las pegatinas que traía de regalo el iPad para ponérsela a la base y entonces cualquiera podría confundirla con un producto oficial de Apple.

Briconsejo: olvidaros de bases hechas con perchas, aprovechando el embalaje del iPad, fichas de lego, etc. Estás jugando con un gadget de casi 500€, así que mejor haces los experimentos con gaseosa, que lo barato sale caro.