Si hay algo que caracteriza al ser humano es la facilidad para jugarse la vida haciendo alguna estupidez. En esta ocasión tenemos a un grupo de trabajadores de un taller de coches (que ya no son unos críos) que deciden jugar un rato con un airbag. Lo han montado en los bajos de un asiento de coche, que a su vez está apoyado en un neumático usado. Luego se sienta encima el probador oficial de airbags, que por casualidad trabaja en ese taller, y aquí tienes el resultado:

Estoy seguro que no será el último que intente algo parecido, será cuestión de esperar para encontrar el video donde otro imbécil se abra la cabeza haciendo el cabra con los amigos.