Es lo que tiene hacer apuestas con los amigos, que tarde o temprano te arrepientes de las bravuconadas que estás dispuesto hacer en caso de que pierda tu equipo.

Es lo que le ha pasado a este carajote que se apostó con sus amigos que su equipo (Redskins) ganaría a los Saints, y como prueba de su seguridad a la hora de predecir el resultado se jugó su tele gigante de 60 pulgadas. Ya te puedes imaginar lo que sucedió, los Saints ganaron el partido y el carajote perdió su tele.

Pero recuerda que estamos hablando de yankis amantes del fútbol americano y las teles gigantes. Ya te puedes imaginar qué le sucedió al pantallón si añades a la ecuación unas cuantas cervezas y todo el armamento que tiene papá en casa: