Cuantas veces nos hemos hecho una foto para inmortalizar un momento especial y al llegar a casa y revisar con detenimiento la imagen nos damos cuenta de que algo ha arruinado la instantánea que no podrás repetir. Unas veces es un guiri borracho que pasaba por allí, otras tu colega que sale echando el pato… El caso es que en ocasiones esos invitados no deseados le aportan a la foto mucho más valor añadido del que tendría sin su inesperada presencia. Aquí tienes una curiosa galería de este tipo de fotos para que juzgues sin los invitados arruinan o enriquecen la foto:























