Ya sabéis que hace 6 meses que fuimos padres de nuestra primera hija. Desde hace un par de meses ya hemos comenzado a pensar en qué tipo de educación queremos darle, y por supuesto la primera pregunta que aparece en estos caso es: colegio público o privado?

Si vives en una gran ciudad o en sus alrededores habrás comprobado que la mayoría de colegios públicos se están convirtiendo en guetos donde sólo estudian los hijos de los emigrantes. Por desgracia estos centros luchan por integrar a unos niños que suelen llegar con graves carencias educativas, y no sólo a nivel académico, sino que para muchos supone un choque cultural que muchas veces supone un trauma para los niños.

Así que esos centros van perdiendo calidad educativa porque se centran más en su papel integrador, con lo que los niños que son del país se encuentran con que reciben un trato secundario, porque los recursos se dedican en su mayoría a los niños que tienen más necesidades educativas especiales.

Antes de tomar una decisión quiero visitar personalmente los colegios que tengo más próximos a mi domicilio, y no me importa que sean incluso en pueblos cercanos, el hecho de coger el coche no me limitaría a la hora de elegir el mejor centro educativo para mi hija. Tengo preferencias por un centro privado/concertado porque la calidad educativa está sobradamente demostrada que es superior a la que encuentras en un colegio público. Sólo tengo que echar un vistazo a mi alrededor para encontrar que hay buenos alumnos tanto en públicos como en privados, pero los segundos aprendieron más valores, más cantidad de conocimientos, los saben aplicar mejor y además desde muy jóvenes desarrollaron el hábito de estudio, lo que les permitirá llegar tan lejos como quieran el día de mañana.

Tengo intención de entrevistarme con los directores de los centros de los que tenga referencias (la mayoría concertados) para conocer sus proyectos curriculares, si incluyen infantil, primaria y secundaria en el mismo centro… Bueno, tengo una lista mental enorme, pero como siempre suele suceder en estos casos, al final te tienes que conformar con que te admitan a tu hija en el colegio más próximo a tu domicilio…

Pero este post quiere ir un poco más allá, quería abrir un debate sobre qué valores hay que transmitir a tus hijos. Me refiero a que, por poner un ejemplo, si tus hijos van a vivir en una sociedad consumista, competitiva, interactiva, repleta de medios de comunicación… Los educarías en este tipo de valores vacíos y faltos de toda justificación ética?

Tampoco encuentro lógico educar a tus hijos con unos valores como respetar la naturaleza, consumir sólo alimentos naturales, que no coman comida rápida, que lo importante es participar, que es muy bonito compartir…

De qué le van a servir esos valores si luego entrarán en conflicto con los valores que encontrará en la sociedad donde se va a educar?

Educarías para crear a una bella persona o para que en el futuro pueda tener todas las oportunidades del mundo para alcanzar su desarrollo personal?

Interesantes preguntas porque cuando nace tu primer hijo/a comienzas a construirte mentalmente una serie de pautas que utilizarás para educarle. Por ejemplo, en mi caso no quería que a la niña la vistieran sólo de color rosa. Rechazo de plano el sexismo que se inculca ya desde la familia. No quiero que a mi hija le pongan nunca un impedimento por el simple hecho de ser una niña, así que si desde pequeña entiende que ella es igual que un niño, no se dejará amedrentar cuando se encuentre con el primer machista de mierda que le quiera parar los pies.

Más adelante le intentaremos inculcar valores como el respeto a los animales y la naturaleza, respetar a los que no han tenido tantas oportunidades como tú, luchar para mantener lo que te dieron tus padres y esforzarse para lograr las cosas. Creo mucho en la educación en positivo, el reconocimiento al mérito y al trabajo diario. Son valores y pautas que intentaremos crear en nuestra hija, si la televisión, sus amigos, el colegio, los malos profesores, las videoconsolas, el messenger… No nos lo impiden (aunque ya de partida hay que reconocer que partimos en una clara inferioridad numérica).

En mi familia nos enseñaron una serie de valores de la manera más sencilla y a la vez más efectiva: dando ejemplo con su comportamiento. Creo que tú eres un modelo a seguir para tus hijos (al menos los primeros años, luego pasas a ser un anticuado que no le comprendes), tus actos serán tomados como la actitud correcta a seguir, por eso poco a poco voy siendo consciente de que Anna está siempre pendiente de nosotros, de cómo nos comportamos con la gente, cómo tratamos a los animales, qué tono de voz utilizamos para charlar, discutir, saludar, reñir…

Qué complicado es esto de ser padre, porque en esta situación hay dos actitudes posibles: te vuelves pasota y dejas que el tiempo vaya criando a tus hijos, o bien te vuelves un obseso compulsivo que quiere controlar todas las variables que rodean la educación de tus hijos.

Lo natural es empezar obsesionado y con el tiempo descubres que lo mejor es que el proceso siga su ciclo natural, siempre dentro de unas pautas marcadas por tus valores, pero que nunca podremos controlarlo todo al 100%, así que lo mejor es aplicarle filosofía y entender que nos equivocaremos una y mil veces, que no siempre responderán a nuestras espectativas, que nosotros tampoco hacíamos caso a nuestros padres… Y que sobre todo, nosotros somos sus padres, que sus mejores amigos sean niños de su edad, que no confundamos roles por mucho cariño que le tengamos a nuestro hijos.

Bueno, ya véis uno de los motivos por lo que el ritmo de publicaciones va decayendo, porque tengo muchas cosas en la cabeza y todas están relacionadas con la niña, y como no quería convertir este blog en un consultorio para padres novatos, prefiero tomarme el tiempo que necesite hasta que encuentre un tema que me resulte interesante y rajar a gusto.