Bueno, parece que ya va pasando la ola de amarillismo que ha invadido la blogosfera después de que una rubia con bigote les tomara el pelo a unos y a otros.

A unos les dejó con cara de tontos porque les había prometido un regalito que nadie verá nunca, y a otros nos tomó el pelo porque no esperábamos que se diera el piro sin avisar primero.

Eso ha sido lo que más me ha extrañado, su forma de desaparecer. Precisamente al no dar más señales de vida muchos bloggers decidieron hacer sus propias indagaciones para saber algo más de RubiaGurú.

Más o menos todos sacaron las mismas conclusiones: que RubiaGurú era en realidad Carlos Álvarez.

Y ya está? Ahí se acabó todo? Encuentran un nombre común en el registro de los dominios y ya tienen a una víctima perfecta?

Será que me ha vuelto a dar la vena conspiranoica, pero si al tal Carlos le resultó tan fácil inventarse un personaje como RubiaGurú, quién nos asegura que Carlos Álvarez no sea también un invento? Un nombre falso al que registrar todos los blogs que ha utilizado para edificar esta enorme estafa…

Lo raro es que ninguno haya seguido investigando el tema, parece que el hecho de que les hayan estafado (a más de 275 bloggers) no tiene importancia y nadie quiera abrir acciones legales contra la persona que está detrás de todo ésto.

Hay comentarios en algunos blogs que han escrito sobre el tema de lectores que han conseguido hasta números de teléfonos relacionados con los dominios de RubiaGurú y Yosuicida (el blog ganador).

También me despierta muchas dudas que un blogger novato como el que escribe en Yosuicida, después de ganar un iPhone en un sorteo (?¿) no haya publicado un post enorme con cientos de fotos posando con el dichoso iPhone liberado…

Son tantas variables que me despiertan dudas en este tema que voy a aplicarme la máxima de Descartes y comenzaré a dudar de todo para conocer la verdad…

Para amenizar la espera les dejo una adivinanza en esta foto:

La mejor manera de tomarse estas cosas es con humor, porque al fin y al cabo nada ha sucedido, nada ha pasado.

Yo sigo todavía esperando respuesta al misterio de Javi Moya, así que los expedientes X de la blogosfera española va aumentando poco a poco.