Suele ocurrirle a todos los programas de éxito, tarde o temprano la fórmula se acaba o se quedan sin recursos creativos y el producto acaba resultando un circo romano sin pies ni cabeza.

Es lo que le sucedió a Esta noche cruzamos el Mississippi, lo que luego le ocurrió a Crónicas Marcianas… Dos programas de máxima audiencia que cuando sus guionistas se quedaron sin chistes recurrieron a lo chabacano para hacer reír a la audiencia. El el programa de Pepe Navarro el verdugo fue La Veneno, en el de Sardá hubo una mezcla entre Boris Izaguirre enseñando el culo y la basura de Gran Hermano.

En el programa de Pablo Motos creo que estamos ante los primeros síntomas, ha conseguido afianzarse en el horario de máxima audiencia, con lo difícil que es hacer un programa diario y tener que llenarlo de contenido de calidad es fácil caer de nuevo en lo chabacano.

El Hormiguero
me gustaba desde que empezó en su versión de los domingos por la tarde. Era una alternativa muy entretenida al fútbol, por eso me alegré cuando dieron el salto a la versión diaria y en horario nocturno.

Tengo que reconocer que algunas de los experimentos de Flipy me han encantado, que el humor de Jandro es muy agudo y que las pruebas imposibles han sido estupendas.
Las dos mejores han sido la versión que hicieron del video de Ok Go! y la coreografía de los globos gigantes:

En El Hormiguero lo mismo te sacan un libro de frases divertidas dichas por los más pequeños de la casa (momento familiar a tope) que consiguen entrevistar a Rambo (momento cine-palomitas familiar). Por eso no entendí esta semana que cayeran en el humor chabacano durante la sección de El Efecto Mariposa de Marron:

Es lo más parecido al momento en el que Boris Izaguirre se subió a la mesa de Crónicas Marcianas y nos enseñó el culo a toda España, pero en esta ocasión la broma estaba hecha con gomaespuma. Quizás me puedas llamar exagerado, pero se trató de una broma fuera de lugar en un programa de humor blanco como El Hormiguero.

Es muy fácil hacer reír a la gente si pones a una chica con dos tetas enormes y un enano deforme intentando tocarle el culo a la chica. A eso le metes un par de chistes y al final todo el mundo se ríe, unos por pena y otros por sadismo.
Por eso no quiero que un programa que me entretiene durante la cena (relájate y disfruta) y que se supone que ven niños antes de irse a la cama, caiga en los errores que ya cometieron sus predecesores en la fama. Si cada día dedican más tiempo a insertar publicidad durante el programa, que también cuiden los contenidos, que no pierdan calidad!!!

Sinceramente, espero que rectifiquen el rumbo porque sino pronto veremos desfilar por el programa a la plana mayor de los personajes basura que se quedaron sin sus minutos de fama tras la desaparición de Aquí hay tomate.

No todo vale por la audiencia.