Parece que la película ganadora de la última ceremonia de los Óscars ha sido la última película de los hermanos Cohen, No es país para viejos. Un título que viene que ni pintado como eslogan para la oposición anticastrista:

Y hablando de Óscars y viejos… Alguien me podría explicar la causa de ese extraño fenómeno que afecta a muchos artistas que al hacerse mayor van teniendo aspecto de abuelita entrañable?

Lo digo después de ver a Daniel Day-Lewis en la entrega de los Óscars, con ese pelo descuidado y esos aros excesivamente grandes para un hombre (a no ser que seas un pirata o un cani) parecía una abuelita a punto de darnos un pellizco en los carrillos, verdad?

Y que conste que no es el primero que sufre este “efecto abuelita”, ya el mítico Paul McCartney experimentó en sus carnes esa transformación.

Por cierto, no me quiero olvidar del peinado de Javier Bardem en la película, parece que ya está creando moda entre nuestros deportistas más famosos:

Visto en 20minutos.es