Os cuento lo sucedido y luego ya me pongo manos a la obra:

Estamos organizando el equipo de fútbol-sala de la empresa y yo me he encargado de buscar las nuevas equipaciones. Como no tengo mucho tiempo libre decidí ir a lo fácil, pasé por Decathlon donde siempre tienen productos de buena calidad a buen precio.

Elegí los colores de la camiseta, pantalón, medias, petos y balón y me dirigí a la caja central para solicitar un presupuesto, con todos los artículos que necesitaba, a nombre de la empresa para que una vez aceptado por administración podamos comprar todo el material que necesitamos.

Lo primero de todo es que en caja central no sabían hacer presupuestos y me remite al vendedor de la sección. El vendedor de la sección es un niñato de 18-20 años con cara de pastillero que cuando le pido que me haga un presupuesto se pone más nervioso que un flan. Me cuenta que los presupuestos los hace su encargada que ya no está en la tienda y que él sólo puede tomarme nota. Me dice que vuelva mañana para recoger el presupuesto y le digo que no, que me lo envíen por email o por fax pero que no voy a volver expresamente a la tienda sólo para recoger un papelito.

Después de 10 días no recibo nada, ni email, ni fax, ni llamada, así que decido entrar en su web y voy copiando la referencia de cada artículo y me hago yo mismo el presupuesto. Lo paso a las chicas de administración y dan el visto bueno.

Ayer volví a la tienda y ya voy directo a la sección de equipaciones a recoger todo lo que necesitaba (aprox. 400€ en equipaciones). Mal empiezo porque no veo más que 5 camisetas y 4 pantalones. Pregunto por el responsable de la sección y aparece de nuevo mi amigo el pastillero. Le digo que si no hay más prendas y me pone cara de no saber qué le pregunto.

No pierdo el tiempo con él y vuelvo a caja central a poner una hoja de quejas/reclamaciones. Le explico el motivo y hacen venir a la encargada de “colectivos”. Me cuenta que ella no tiene constancia de que yo haya pedido ningún presupuesto y más o menos insinúa que yo he mentido con eso.

Mal vamos cuando en lugar de aplicarse la máxima de que “el cliente siempre tiene la razón” predomina el “al cliente ni agua porque es un mentiroso compulsivo”.

Le digo que el pastillero tomó nota de la comanda y que dijo que se lo pasaría a su encargada para que me lo enviara por email o fax. La encargada se marcha de nuevo y me explica que el pastillero es novato, lleva poco tiempo en la tienda y que él no sabe todavía hacer presupuestos. Le pregunto la razón por la que no está mi comanda en su libreta y me dice tan tranquila que el pastillero como no sabía hacer presupuestos decidió arrancar la hoja en cuanto salí de la tienda!!!

Un vendedor tira a la basura una posible venta de 400€ y se queda tan tranquila la encargada!!!

Pero donde vamos a llegar!!!!

Y no creas que la encargada me pidió disculpas, todo lo contrario, se dedicó a justificar al pastillero en lugar de ofrecerme alguna alternativa a mi problema. Yo tenía 400€ en el bolsillo con ganas de gastar y ella sólo me explicaba no-se-qué de la jerarquía que hay en cada departamento…

Señora, que yo sólo quiero 12 equipaciones completas, que no me cuente su vida!!!

Le digo que no hay prendas suficientes para comprarlas en ese momento y me dice que no hay más y que no sabe cuando llegarán. Le pregunto que si me pueden avisar cuando las reciban y me dice que no, que según llegan se van vendiendo…

En fin, rellené mi hoja de reclamaciones y me fui por la puerta con intención de no volver a comprar nunca nada más, pero eso no sería justo, porque creo que en Decathlon la relación calidad-precio es muy buena, encuentras de todo a buen precio, de hecho es una de mis tiendas favoritas pero hasta ésta ocasión no había tratado con los vendedores, habitualmente yo llego, elijo, pago y me voy.

Pero lo peor es que no es mi primer fiasco con los vendedores de Decathlon.

El año pasado llevé mi bici de montaña para que le ajustaran el cambio (lo típico, intenté ponerle un juego nuevo de Shimano y luego no supe arreglarlo). Después de 10 días esperando su llamada para poder ir a recogerla me acerqué a la tienda y lo primero que me dijeron fue que allí no estaba mi bici. Casi salto el mostrador para cogerle del cuello al vendedor pero por arte de magia apareció mi bici al fondo de la tienda. Nadie la había tocado en 10 días y lo peor era que nadie había preguntado qué hacía allí esa bici abandonada.

Entré, cogí mi bici y me fui por la puerta jurando que jamás volvería a llevar mi bici a Decathlon.

Conclusión:

¿Debo mantener la confianza en Decathlon o debo castigarles por tener una colección de vendedores donde prima la incompetencia, la mala educación, la falta de respeto y las pocas ganas de vender?

Sinceramente, ahora mismo lo que pienso es no volver a pisar Decathlon en toda mi vida, hacer un boicot en el blog para que nadie compre en la tienda y si pudiera esperaría en la puerta al pastillero para decirle cuatro cosas en la cara.

Pero no, lo peor de todo fue que cuando discutí con la encargada, el que defendía los intereses de la tienda era yo, el comprador, mientras que ella justificaba el mal trato recibido sin ofrecer soluciones.

Seguro que tú también has vivido algún caso parecido, espero que alguien responsable de Decathlon tome cartas en el asunto y se replanteen su política de trato al cliente y formación al vendedor. Yo lo haría…