Ha sido por pura casualidad pero estoy a punto de escribir la segunda parte del post que hice ayer donde hablaba (no muy bien) de la prepotencia de los periodistas y abogados.

Hoy os dejo un gazapo que he encontrado en el Muy Interesante de este mes, en un anuncio de la última colección de Cuarto Milenio:

Si le preguntas al periodista que hizo este anuncio seguro que recurriría al tópico de que fue un error de imprenta. Esa respuesta para mi significa lo mismo que si me dijera que soy gilipollas. Lo empeoran todavía más cuando se hacen los gracioso con el rollo de “los duendes de la imprenta”, encima somos gilipollas infantiloides!!!

Esa excusa sería válida cuando los periódicos se hacían con tipos móviles, pero hoy en día que todo se hace con QuarkXPress y donde la rotativa no es más que una impresora gigante, echar las culpas de este tipo de errores a los operarios es algo propio de cobardes y prepotentes, incapaces de reconocer un error propio.

Aunque si lo pienso bien, seguramente ese anuncio no está hecho por un periodista, en todo caso por el departamento de diseño gráfico de la empresa publicitaria que se encarga de las campañas del grupo Prisa, o lo que es lo mismo, un grupo de 4 becarios con jornadas laborales de lunes a domingo y un sueldo por debajo de los 1.000€, qué más les puedes pedir??

Si eres periodista y lees este post, por favor no vuelvas a llamar gilipollas a tus lectores cuando cometas un error como éste, simplemente diles que no sabes usar el corrector ortográfico de tu ordenador y por eso no detectaste el error tipográfico. Los operarios de la rotativa no tienen la culpa de que tu nivel de expresión escrita no supere la de un niño de primaria de hace 25 años.

Ya estamos acostumbrados a los errores tipográficos, ortográficos y gramaticales de periódicos como 20Minutos, se podría perdonar por la inmediatez con la que publican las noticias sin tiempo a pasar el corrector, pero que una falta ortográfica aparezca en la página principal durante todo el día y nadie dedique 10 segundos a corregir “Veneficios”… No sé hasta que punto respetan su oficio si su principal herramienta que es la palabra no cuidan de mantenerla siempre en perfecto estado de revista.