Hay que pasar el umbral de la idiotez más extrema para que se te ocurra algo como ésto.

Un día de verano, en casa de un colega estáis estrenando su nueva piscina hinchable. Os entra sed y comenzáis a tomar unas cervezas fresquitas, luego entra algo de hambre y en ese momento se le enciende la bombilla al más “listo” de la pandilla.

¿Por qué no montamos aquí la parrilla eléctrica que le regalaste a tu mujer estas navidades?

Dicho y hecho, primero metéis la mesa del jardín, luego ponéis la parrilla pero el cable es muy corto. No pasa nada, otro listo se acerca al garaje de la casa y se trae un alargue, algo corto así que al final quitas el enchufe múltiple de la plancha y se lo añadimos al alargue. Ahora si!!! Ya podemos usar la parrilla, pero el peso del múltiple hace que se hunda en la piscina. No pasa nada, el más listo de todos tiene una idea, le pone sus chanclas al múltiple para que flote!!!

Idiotas en remojo a punto de morir

Ésto no se le hubiera ocurrido ni a los calvos de Cazadores de Mitos. A ver quién les supera en idiotez por metro cuadrado…

Sin duda tenemos a 3 firmes candidatos para lograr un Premio Darwin:

Un Premio Darwin es un premio irónico que toma su nombre del creador de la teoría de la evolución Charles Darwin, basándose en el supuesto de que el ser humano mejora genéticamente accidentalmente matandose o esterilizándose por un error absurdo o un descuido. Se desechan los bulos o historias inventadas para las concesiones, solo se admiten historias que hayan ocurrido realmente.

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