Con buen tiempo nos levantamos y salimos en coche hacia Sevilla, parando en el camino para desayunar a la altura de Guarromán poco después de pasar Despeñaperros.


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A la hora de comer ya estábamos en casa con tiempo suficiente para pasarnos por el Estadio del Betis para comprar una entrada a un reventa, porque a última hora seríamos 4 los que acudiríamos al partido del Centenario del Real Betis Balompié.

Durante la tarde estuvimos preparando los bocatas, compramos una botella de agua y nos fuimos al estadio a las 18:45h, en bus se puede ir perfectamente al campo y pudimos elegir donde sentarnos en Gol Sur (aunque los Supporters luego nos obligaran a sentarnos en otro sitio, no era plan de pasarnos todo el partido de pie como ellos).

El partido no fue gran cosa, aunque ganarle al AC Milán siempre es un placer (es el actual campeón de Europa) y entre las actuaciones previas al partido, la llegada de los paracaidistas con las banderas y el balón, el estreno oficial de Radio Betis y la afición que llenó el estadio con casi 55.000 asistentes nos lo pasamos genial.

Para mi mujer (bética conversa) fue su primera vez (se estrenó pisando el Estadio Manuel Ruíz de Lopera) y estaba muy emocionada y no paró de cantar, saltar y animar (también le dijo de todo al árbitro). Yo también hacía muchos años que no iba al campo y tengo que reconocer que también se me puso la piel de gallina cuando entramos al campo.

Por la noche dormimos en Sevilla y al día siguiente nos fuimos a Matalascañas a pasar unos días de sol y playa. Pero de eso ya hablaré mañana.