Llevábamos tiempo pensando en cambiar la tele, no hace tanto que compramos la actual, pero no era nada del otro mundo, nos gastamos poco en ella y nos ha dado más problemas que otra cosa, primero se encendía sola cuando le daba la gana por las noches, y después se acabó averiando al quemarse un circuito (el sintonizador creo) así que hemos esperado a la paga extra para comprar una “buena tele”.

Hemos mirado varios modelos, he visitado los foros más conocidos sobre cine en casa para ver qué modelos son los mejores y cuales son los que han dado más problemas, así que en la lista tenía apuntado los modelos Sony Bravia y con esa intención nos fuimos a MediaMarkt (yo tampoco soy tonto).

Una vez allí, pudimos comparar la calidad de imagen entre más de 20 modelos de tv, unos de LCD y otros de Plasma (cada vez quedan menos y cada vez son más baratos). Y allí fue donde vimos que Samsung no tenía nada que envidiarle a Sony, y además era casi 300 euros más barato. También me ha gustado que la Samsung tiene lector de tarjetas y puerto USB, para poder ver tus fotos y escuchar tus mp3.

Me queda por comprobar si se le puede conectar un disco duro externo al puerto USB con el que visualizar películas, no hay mucha información en la red sobre este tema y quizás seamos los primeros en probar esa posible función del aparato.

Ahora tenemos 15 días para disfrutar la tele y en caso de que no nos convenza, se cambia por otra y no pasa nada, pero hay que reconocer que las LCD han conseguido mejorar mucho la calidad de imagen y el contraste ya no es ningún problema.

El modelo que nos hemos comprado ha sido el Samsung LE32N73BD de 32″, incluye la peana para ponerla sobre la mesa, menos mal porque no teníamos intención de ponerla en la pared (tendríamos que cambiar la distribución del salón y nos gusta tal y como lo tenemos).

Ya os contaré si nos convenció al 100% o al final lo cambiamos por otro modelo.