Ahora que comienza a moverse el mercado de fichajes han salido a la palestra nombres de muchos entrenadores, cada uno con su estilo característico y todos con muchas ganas de hacer una buena temporada 07/08.

Con los entrenadores sucede lo mismo que con los profesores en el colegio, cada uno tiene sus formas, estilo de enseñanza y luego lo que más importa son los resultados.

Me ha llamado la atención la noticia de hoy, resulta que el Real Madrid ha echado a Fabio Capello.

Analizando a Capello como si fuera un simple maestro de escuela podemos hacer un simple paralelismo:

  • Capello cogió a unos alumnos revoltosos y que llevaban 3 años sin ganar nada.
  • Le hacen un contrato multimillonario de 3 años para que pueda llevar a cabo un proyecto serio.
  • Al terminar el primer año, Capello presenta las notas (ha conseguido el objetivo al ganar la Liga después de 3 años).

Y el Real Madrid decide despedir a Capello, le pagarán 18 millones de € de indemnización porque “no cumple las espectativas”. Esto no hay quién lo entienda.

Este caso que quizás no te interese lo más mínimo, me sirve de ejemplo a la hora de analizar el papel que tiene un maestro en la educación de los alumnos.

Os imagináis la presión que tendrían que soportar un simple maestro de matemáticas, si al final de curso los alumnos no aprobaran la asignatura con buena nota? Podríamos reclamar también la cabeza del maestro por no cumplir los objetivos propuestos?

Puede un maestro/entrenador asegurar unos objetivos? Yo creo que no, es imposible, lo que te puede garantizar un maestro/entrenador es un estilo de enseñanza, pero sobre todo y es lo que más se valora (porque es difícil de encontrar) lo más importante es que sepan adaptar su estilo a las necesidades de cada alumno/jugador.

Un maestro/entrenador no puede obligar a siempre a jugar a todos a su manera, no me vale que un maestro use un estilo de enseñanza como el mando directo, si realmente lo que necesitan sus alumnos es un guía o consejero.

Cada jugador/alumno reacciona a distintos estímulos, por eso no se pueden garantizar resultados por escrito.

Cuando escuches hablar a un entrenador presumiendo de tener un estilo de juego fijo e inmutable, cuando oigas decir que o entrenas como dice el entrenador o no juegas en este equipo… Mal vamos, porque son personas del tipo “sota, caballo y rey” es decir, que no saben salirse de un camino marcado ni reaccionar ante variables.

A lo largo de un curso/temporada, hay tantas variables que entran en juego, que si un entrenador/maestro no está capacitado para reaccionar, los resultados son previsibles y será fácil que no se alcances buenos resultados.

Suerte el año que viene en vuestros estudios y suerte a nuestro equipos favoritos a la hora de elegir nuevo entrenador.